Una granada activa, armas de distintos calibres, chalecos antibalas y más de 3.000 dosis de droga fueron secuestrados durante cinco allanamientos realizados en La Matanza y en la cárcel de Sierra Chica, en una investigación que permitió desarticular una organización narco que operaba mediante la usurpación violenta de viviendas.
El presunto jefe de la banda es Claudio Nahuel Jesús Ledesma, de 30 años, conocido como «El Gendarme», quien permanece alojado en la Unidad Penitenciaria N° 2 de Sierra Chica. Según la investigación, desde su lugar de detención coordinaba los movimientos de la organización y daba instrucciones a sus integrantes para ocupar propiedades por la fuerza y convertirlas en puntos de venta y centros de almacenamiento de estupefacientes.
El operativo incluyó cuatro procedimientos en domicilios de Ciudad Evita y otro en la celda del acusado. Allí los investigadores encontraron tres teléfonos celulares con líneas activas y conexión de datos, que habrían sido utilizados para mantener las comunicaciones con el resto de la estructura.
Uno de los lugares investigados era conocido en el barrio como «La Ventanita». Allí la droga se comercializaba a través de una abertura de la vivienda y, de acuerdo con la pesquisa, solían formarse filas de compradores. Frente a ese inmueble, la organización también habría tomado otra propiedad para utilizarla como base operativa, depósito y lugar de custodia.
La investigación sostiene que los integrantes de la banda amenazaban con armas de fuego a los ocupantes de las viviendas para obligarlos a abandonar sus casas. Una vez desalojados, los inmuebles eran utilizados para ampliar la red de comercialización de drogas y sostener la logística del grupo.

Un arsenal y una granada activa
Uno de los hallazgos más importantes se produjo durante el registro de una de las propiedades. Los efectivos encontraron una granada de mano activa, por lo que debió intervenir personal especializado de la Dirección de Explosivos de la Policía bonaerense para neutralizar el artefacto.
Además, secuestraron 2.526 dosis de pasta base y otras 515 de cocaína, cerca de cinco millones de pesos en efectivo, una escopeta calibre 12 cargada, una pistola ametralladora con la numeración suprimida y tres pistolas Bersa, una calibre .22 y dos de 9 milímetros.
También incautaron municiones de distintos calibres, cuatro equipos de comunicación tipo handy, teléfonos celulares, elementos para el corte y fraccionamiento de drogas y anotaciones vinculadas a la actividad de la organización.
Entre los elementos encontrados había dos chalecos antibalas con pedidos de secuestro vigentes por causas de hurto y robo, además de una pechera con la inscripción «Policía».
Como resultado de los procedimientos fueron aprehendidos un hombre de 39 años y una mujer de 22. Ledesma, por su parte, quedó notificado de su situación procesal e imputado en la causa.
Los antecedentes de «El Gendarme»
El nombre de Ledesma ya había aparecido en distintas investigaciones por hechos violentos en La Matanza. En 2015 fue detenido por el homicidio de Gustavo Álvarez, un efectivo policial de la comisaría de Virrey del Pino, aunque recuperó la libertad a fines de ese año.
En 2016 volvió a quedar detenido en una investigación por otros homicidios ocurridos en el distrito. Entre los casos que se le atribuyeron durante aquella pesquisa figuran los asesinatos de Paulo Ferreyra, Cristian Vera y Sergio Quiroga.
También registró distintos episodios violentos durante su permanencia en el sistema penitenciario. En diciembre de 2024, durante una requisa en su celda por una causa de amenazas, coacción agravada y asociación ilícita, le secuestraron 12 celulares y 11 chips. En marzo de 2025 volvieron a encontrarle un teléfono.
La investigación actual está a cargo del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 3 de Morón, Secretaría N° 11, a cargo de Leonardo Julián Cano, y contempla delitos vinculados con la infracción a la Ley de Drogas.
