Aldana Novik Rojas llevaba unos 20 años trabajando como peluquera cuando decidió empezar de nuevo en la Costa Atlántica. En junio se instaló en Valeria del Mar, partido de Pinamar, pero no logró conseguir trabajo y comenzó a atravesar dificultades para pagar la vivienda y mantener a sus dos hijos, de 12 y 18 años.
Dos meses antes de ser asesinada, hizo público ese momento difícil. En un video que compartió en un grupo de Facebook dedicado a la búsqueda de empleo en Pinamar, pidió ayuda para encontrar trabajo y contó que había llegado a una situación económica límite.
«No pude conseguir trabajo. Llegué a pedir que me den de comer porque no tenía alimentos», relató en esa publicación, según reprodujeron medios que reconstruyeron su historia.
Aldana tenía 36 años. El sábado 17 de octubre fue encontrada asesinada en su casa de la calle Betbeder al 400. Por el femicidio fue detenido su pareja, un hombre de 45 años que permanece bajo custodia policial mientras avanza la investigación judicial.
El pedido de ayuda en las redes sociales
En el video, Aldana explicó que había llegado a la Costa Atlántica después de atravesar problemas familiares y que, pese a su experiencia como peluquera, no conseguía insertarse laboralmente. «La estoy pasando mal. Hace tres meses y medio que mi vida no tiene descanso», expresó. También contó que llevaba años bajo tratamiento médico por ansiedad y que la falta de ingresos había agravado su situación.
La mujer buscaba una oportunidad laboral que le permitiera sostenerse y cuidar de sus hijos. Según una reconstrucción publicada por Pinamar24, el 2 de agosto había explicado que necesitaba reunir dinero para afrontar los gastos de una mudanza, entre ellos el depósito, la garantía, la comisión inmobiliaria y el primer mes de alquiler.
«La realidad es que estoy desesperada, gente. Por eso hoy hago el video este», dijo en la grabación. En otro tramo, describió la soledad que sentía después de haberse alejado de su lugar de origen: «Quedé varada sola a quinientos kilómetros del lugar donde yo nací y me crié. Y hoy necesito ayuda».
Su testimonio volvió a circular después del crimen y permitió conocer parte de las dificultades que enfrentaba antes de ser asesinada.
El femicidio y la investigación
El cuerpo de Aldana fue encontrado por su hijo de 12 años cuando regresó a la vivienda después de participar de una actividad de los boy scouts. Según las reconstrucciones periodísticas basadas en información de la investigación, el chico habría escuchado una discusión entre su madre y la pareja de ella durante la mañana.
El principal sospechoso se comunicó con su madre después del hecho y, de acuerdo con las versiones difundidas, le habría dicho que se había mandado «una cagada». Más tarde contactó a un amigo y le envió su ubicación. El aviso permitió que efectivos policiales lo localizaran en un descampado de Valeria del Mar.
El hombre presentaba heridas cortantes en los brazos, el cuello y el abdomen. Fue trasladado al Hospital de Pinamar, donde quedó internado bajo custodia policial.
La causa está a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, titular de la UFI Nº 4 de Pinamar, con intervención del Juzgado de Garantías Nº 6 de Villa Gesell, a cargo de Leopoldo Mancinelli. La investigación continúa para establecer las circunstancias del crimen y determinar la responsabilidad penal del acusado.
