Una mujer que se hacía pasar por médica psiquiatra quedó imputada por ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos, falsificación de documentos privados y defraudación. La investigación comenzó cuando se presentó en la guardia del Hospital de Emergencias Psiquiátricas Torcuato de Alvear con un adolescente de 17 años y pidió que lo internaran. Pero el médico que la recibió reconoció el nombre que figuraba en los informes: pertenecía a una psiquiatra que estaba trabajando en ese mismo hospital.
La sospechosa utilizaba el nombre, la matrícula y los sellos de otra profesional para atender pacientes y cobrar consultas. También promocionaba sus servicios a través de Instagram y tenía un consultorio en el barrio porteño de Parque Patricios.
El episodio que permitió descubrirla ocurrió cuando llegó al hospital acompañada por el adolescente y un familiar. Se presentó como la psiquiatra del joven y solicitó su internación con informes que llevaban el sello y el nombre de la médica cuya identidad utilizaba.
La coincidencia fue determinante: la profesional que figuraba en la documentación estaba de guardia en el mismo centro de salud. El médico clínico que recibió a la mujer advirtió la irregularidad y la denunció.

Una internación urgente y $250.000 por la consulta
Las medidas de prueba ordenadas por la Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad permitieron reconstruir qué había ocurrido dos días antes de la llegada al hospital.
Según la investigación, la mujer había emitido una orden de internación urgente para el mismo adolescente, bajo el diagnóstico de un episodio depresivo grave con riesgo cierto e inminente.
A partir de esa indicación, intervino el SAME para trasladar al chico. Sin embargo, el médico que lo evaluó consideró que no existían criterios clínicos que justificaran la internación y le dio el alta.
Pese a que el traslado no se concretó, la mujer le exigió a la madre del adolescente $250.000 en efectivo en concepto de honorarios por la consulta.
La fiscalía avanzó entonces sobre la actividad que desarrollaba la sospechosa para establecer cómo atendía a sus pacientes y qué documentación utilizaba para presentarse como profesional de la salud.
Allanamientos en Parque Patricios
Con las pruebas reunidas, la UFLA Norte solicitó allanamientos en el domicilio de la imputada y en el consultorio que utilizaba, ambos ubicados en Parque Patricios.
Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron cuatro teléfonos celulares, un talonario y un sello con el nombre de la médica cuya identidad habría usurpado. También encontraron otros sellos con nombres diferentes, recetas, dos chips telefónicos y blísteres de medicamentos.
El hallazgo de sellos con distintas identidades forma parte de los elementos incorporados a la investigación, que busca determinar el alcance de la actividad que desarrollaba la mujer.
La causa quedó encuadrada en los delitos de ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos, falsificación de documento privado y defraudación. Interviene el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº 4, a cargo de la jueza María Julia Correa.
La imputada deberá fijar domicilio, presentarse cada 15 días ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nº 8 y concurrir cada vez que sea citada por la Justicia. Además, tiene una restricción perimetral de 800 metros respecto del domicilio que utilizaba como consultorio. La mujer permanece imputada y su responsabilidad penal deberá determinarse en el proceso judicial.
