La crecida del río Paraná comenzó a complicar la actividad de productores rurales en Corrientes, donde familias de Carrizal Norte, en el departamento de Bella Vista, trabajan para trasladar su ganado hacia terrenos más elevados y evitar que los animales queden atrapados por el avance del agua.

Las tareas de evacuación se realizan en sectores alcanzados por la creciente y presentan dificultades particulares para sacar a los terneros y conducir la hacienda hasta lugares seguros. Las imágenes difundidas muestran a los productores trabajando dentro del agua para retirar los animales de las zonas más bajas.

Según el registro hidrométrico citado por Corrientes al Día, el Paraná llegó a los 4,96 metros en Bella Vista el lunes 12 de octubre, después de subir 13 centímetros respecto de la medición del día anterior.

Ante ese escenario, la prioridad de las familias rurales es poner a resguardo los animales antes de que el agua avance sobre nuevos sectores de los campos.

Preocupación en otras localidades del litoral

La situación también genera inquietud en Empedrado, donde las autoridades municipales advirtieron sobre el impacto que podría tener la creciente en las zonas rurales y de islas.

El intendente Fernando Echeverría señaló que alrededor de 200 personas, unos 50 productores y aproximadamente 1.800 animales podrían verse afectados si continúa subiendo el río. Frente a ese panorama, el municipio declaró la emergencia hídrica ribereña y rural y gestiona una barcaza para acelerar el traslado de la hacienda.

De acuerdo con el jefe comunal, algunas familias que viven en las islas ya comenzaron a autoevacuarse hacia la costa de Empedrado y Derqui. La logística para sacar los animales representa uno de los principales obstáculos, debido a las distancias que deben recorrer y a la disponibilidad de embarcaciones para transportarlos.

El desafío de poner a salvo la hacienda

La evacuación del ganado requiere organizar arreos, conseguir espacios elevados donde alojar a los animales y coordinar los traslados antes de que las áreas más bajas queden cubiertas por el agua.

En Bella Vista, las dificultades para movilizar a los terneros se suman a las tareas de retirar el resto de la hacienda. Para los pequeños productores, perder animales puede significar un golpe directo a su actividad económica y a su principal fuente de ingresos.

Mientras continúa la creciente, las familias rurales concentran sus esfuerzos en sacar los animales de las zonas comprometidas. La evolución de los niveles del Paraná será determinante para establecer cómo avanzan las evacuaciones durante los próximos días.