El Municipio de San Isidro denunció penalmente al personal de seguridad y a la empresa que custodia el barrio cerrado Ovejitas I, en Beccar, donde tres delincuentes asaltaron a Tomás Makintach, hermano de la exjueza Julieta Makintach, y lo obligaron a trasladarlos en su camioneta para escapar. La presentación sostiene que los vigiladores impidieron el ingreso de la Policía durante un operativo previo y, más tarde, abrieron la barrera para que los asaltantes salieran del predio con la víctima dentro del vehículo.

La denuncia fue presentada este martes 20 de octubre por el secretario de Seguridad municipal, Alberto López, contra el vigilador que estaba de turno, las autoridades de CSI Cooperativa de Trabajo Ltda. y quienes pudieran resultar responsables. El escrito solicita que se investiguen posibles delitos de resistencia u obstrucción a la autoridad y encubrimiento, además de eventuales incumplimientos de la Ley Provincial 12.297, que regula la seguridad privada. En paralelo, el municipio solicitó al Ministerio de Seguridad bonaerense que sancione e inhabilite a la empresa.

Dos episodios en menos de una hora

La secuencia comenzó alrededor de las 2.30 del domingo 18 de octubre, cuando una vecina de Ernesto de las Carreras al 2100 alertó por ruidos y pasos sobre los techos. Efectivos policiales y personal de la Patrulla Municipal desplegaron un operativo cerrojo y encontraron un bolso con un crique sobre el techo de una vivienda.

Ante la posibilidad de que los sospechosos hubieran escapado hacia el barrio cerrado Ovejitas I, los efectivos solicitaron autorización para ingresar y revisar el predio. Según las actuaciones y la denuncia municipal, la seguridad privada les negó el acceso.

Poco después, a las 3.34, tres hombres ingresaron por la parte trasera de la casa de Makintach, ubicada sobre Guido al 2500. Permanecieron allí entre 30 y 45 minutos y se llevaron US$ 1.000 en efectivo, $800.000 transferidos desde una cuenta de Mercado Pago, un celular Samsung S26 Plus, un reloj Garmin, una consola PlayStation 3 y las llaves de un Honda Civic.

Luego obligaron a Makintach a subir a su Ford Kuga y lo llevaron con ellos al abandonar el complejo. De acuerdo con la reconstrucción policial, circularon por Guido, Ernesto de las Carreras y Padre Acevedo hasta llegar a Murature, donde la víctima consiguió escapar. Los asaltantes abandonaron la camioneta y huyeron a pie hacia el barrio San Cayetano.

La denuncia municipal pone el foco en que la seguridad privada permitió la salida del vehículo pese a que los ocupantes eran los autores del robo y llevaban consigo al damnificado. Esa actuación, junto con la negativa previa a permitir el ingreso policial, deberá ser investigada para determinar si existieron responsabilidades penales.

Qué reclama el municipio

En el escrito, López pidió que se investigue la conducta del personal de vigilancia y de los responsables de la empresa. También solicitó que se requieran los registros de comunicaciones policiales, las identidades de los efectivos que intentaron ingresar al predio, las filmaciones de las cámaras perimetrales y de los accesos, y el libro de novedades de la guardia.

El municipio informó, además, que aportó a la fiscalía las imágenes de sus cámaras de seguridad y que trabaja junto con la Policía bonaerense para identificar a los autores del asalto.

La presentación invoca los artículos 239 y 277 del Código Penal, referidos, respectivamente, a la resistencia o desobediencia a la autoridad y a conductas de encubrimiento, entre ellas ayudar a alguien a eludir la investigación. La aplicación de esas figuras deberá ser evaluada por la Justicia a partir de las pruebas reunidas.

La investigación por el robo tramita en la jurisdicción de la Comisaría 11.ª de San Isidro, con intervención de la fiscal Carolina Asprella. Por el momento, no se informó sobre detenidos por el asalto ni sobre una resolución judicial respecto de la denuncia contra la empresa de seguridad.