Un adolescente de 14 años fue aprehendido en el barrio La Cava, en San Isidro, sospechado de participar en la entradera que sufrió Tomás Makintach, hermano de la exjueza Julieta Makintach, en su casa de un barrio cerrado de Beccar.

El procedimiento se realizó el martes 20 de octubre, en la esquina de Rolón y Tomkinson. La investigación avanzó después de que los policías detectaran que desde el teléfono celular robado a la víctima se había realizado un pedido mediante la aplicación PedidosYa, con entrega en una estación de servicio Shell ubicada en esa intersección.

Según el parte policial, efectivos de la comisaría de San Isidro 11ª y de la DDI de San Isidro montaron una vigilancia con agentes de civil para esperar la entrega. Cuando llegó el pedido, identificaron y aprehendieron al adolescente.

En su poder secuestraron un teléfono Samsung S26 Ultra perteneciente a Makintach y una gorra que, de acuerdo con la investigación, habría sido utilizada por uno de los autores durante el robo.

La fiscalía interviniente avaló el procedimiento. El parte policial también señala que el adolescente registra antecedentes por delitos de características similares.

Una entradera de madrugada

El asalto ocurrió durante la madrugada del domingo 18 de octubre en el barrio cerrado Ovejitas I, situado sobre la calle Tomás Guido al 2500, en Beccar. Makintach, de 47 años, es hermano de Julieta Makintach, la exjueza destituida tras el escándalo por la filmación del documental durante el primer juicio por la muerte de Diego Maradona.

De acuerdo con las primeras reconstrucciones difundidas sobre el caso, tres delincuentes ingresaron a la vivienda, amenazaron al propietario y se llevaron dinero y distintos objetos de valor. También realizaron una transferencia de dinero desde una billetera virtual de la víctima.

Antes de escapar, obligaron a Makintach a subir a su camioneta Ford Kuga y conducir para facilitar la fuga. El hombre consiguió salir del vehículo a pocas cuadras, mientras los asaltantes continuaron la huida a pie.

Entre los elementos robados estaba el teléfono que permitió orientar la investigación hacia el adolescente aprehendido.

La polémica por la seguridad del barrio privado

El caso también abrió un frente de cuestionamientos sobre el funcionamiento de la seguridad privada de Ovejitas I. Horas antes de la entradera, una vecina había alertado a la Policía por ruidos y movimientos sospechosos sobre los techos de viviendas cercanas. Los efectivos desplegaron un operativo y encontraron un bolso con herramientas.

Ante la posibilidad de que los sospechosos hubieran escapado hacia el barrio cerrado, los policías solicitaron autorización para ingresar y revisar el predio. Según la información difundida, los vigiladores les negaron el acceso.

El Municipio de San Isidro denunció penalmente a la empresa de seguridad privada y pidió al Ministerio de Seguridad bonaerense que evalúe sanciones e inhabilitaciones. La presentación cuestiona que se haya impedido el ingreso de los agentes durante la búsqueda.

Por ahora, no está establecido públicamente si las personas que la Policía buscaba antes del robo eran las mismas que luego entraron a la casa de Makintach.

La investigación continúa para determinar la participación de cada sospechoso y establecer si existen otros involucrados en la entradera.