Un abogado de 55 años, cuya identidad los investigadores prefirieron no revelar, fue detenido en Palermo, acusado de actuar como supuesto intermediario entre integrantes de organizaciones narco de Rosario que se encuentran presos y miembros de esas estructuras que permanecen en libertad.
La detención fue realizada por agentes del Departamento de Inteligencia contra el Crimen Organizado (DICCO) de la Policía Federal Argentina, a partir de una investigación iniciada en Rosario. El hombre está acusado de infracción a la Ley de Drogas y asociación ilícita.
Entre los presos a los que representaba legalmente se encuentran Claudio “Morocho” Mansilla, condenado a prisión perpetua y alojado en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz, y Francisco “Fran” Riquelme, también condenado a perpetua y detenido en el mismo penal.
Además, había ejercido la defensa de Jonatan “Jonita” Gabriel Riquelme, hermano de Francisco, quien se encuentra detenido en la Unidad Penitenciaria N° 11 de Piñero y cumple una condena por asociación ilícita y narcotráfico.
Mansilla fue vinculado durante distintas investigaciones con el denominado Clan Riquelme, el Clan Alvarado y la banda de Los Menores, organizaciones criminales que operan en Rosario.
Las escuchas que pusieron al abogado bajo la lupa
La investigación estuvo a cargo de fiscales de la Unidad Especial de Violencia Altamente Lesiva y la Unidad Especializada de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación de Rosario. Según la acusación, las escuchas telefónicas ordenadas por la Justicia y realizadas por agentes de la SIDE permitieron detectar comunicaciones que llevaron a los investigadores a sospechar que el abogado cumplía un papel de intermediario.
La hipótesis es que aprovechaba su relación profesional con los detenidos para mantener la comunicación entre ellos y personas vinculadas a las organizaciones criminales que se encontraban fuera de prisión.
A partir de esa información, los fiscales solicitaron la intervención de la Policía Federal para localizarlo, ya que tenían establecido que residía en la Ciudad de Buenos Aires. Los investigadores identificaron dos estudios jurídicos sobre la calle Tucumán, en la zona de Tribunales, y una vivienda particular sobre Uriarte, en Palermo.
Lo siguieron hasta que salió rumbo a Retiro
Con vigilancia sobre esos domicilios, los investigadores detectaron al abogado cuando salió de la vivienda de Uriarte y abordó un automóvil de alquiler. El destino era la Terminal de Ómnibus de Retiro. Según la investigación, el hombre tenía previsto viajar hacia Rosario.
La Justicia de esa ciudad había ordenado su detención mediante un exhorto dirigido a la Justicia porteña. Mientras los agentes federales seguían el vehículo, finalmente lo interceptaron sobre avenida Raúl Scalabrini Ortiz al 2400.
Después de la detención se realizaron tres allanamientos: dos en los estudios jurídicos de la calle Tucumán y otro en la vivienda de Uriarte. Durante los procedimientos fueron secuestradas cuatro notebooks, una computadora, un teléfono celular y documentación que ahora será analizada como parte de la investigación.
El abogado quedó detenido y a disposición de la Justicia de Rosario, que deberá avanzar sobre las pruebas reunidas para determinar su eventual responsabilidad en los delitos que se le atribuyen.
