La historia de la denominada “Banda de las llaves” sumó una nueva y preocupante derivación. Dos de sus integrantes, que permanecen detenidos en cárceles bonaerenses, fueron nuevamente allanados luego de que una investigación judicial detectara comunicaciones en las que, según la acusación, planeaban acciones contra la fiscal que había intervenido en la causa que terminó con sus detenciones.

Se trata de Martín Darío Rettori, de 42 años, alojado en la Unidad Penal Nº31 de Florencio Varela, y Ariel Ernesto Libertini, de 47, detenido en la Unidad Nº21 de Campana. Los procedimientos fueron realizados este viernes por detectives de la DDI San Isidro, por orden del Juzgado de Garantías Nº1 de San Isidro, a cargo de Ricardo Costa, en una causa por amenazas agravadas y coacción. La investigación está bajo la órbita del Fiscal General Adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari.

En la Unidad Nº21 de Campana, donde se encontraba Libertini, los investigadores secuestraron dos teléfonos celulares. En tanto, en la Unidad Nº31 de Florencio Varela encontraron otro teléfono en poder de Rettori. Ambos fueron aprehendidos en el marco de los nuevos procedimientos.

De robar casas a planear un ataque contra la fiscal

El origen de esta nueva investigación se remonta al 26 de agosto de 2025, cuando la fiscal María Paula Hertrig denunció que había sido amenazada. Hertrig había intervenido en la investigación contra Rettori y otros integrantes de una organización acusada de cometer robos en viviendas mediante un particular mecanismo: obtener las llaves de las casas a partir de los vehículos que sus propietarios dejaban en un estacionamiento de Tigre.

La investigación había establecido que Rettori aprovechaba su posición en el estacionamiento para acceder a las llaves y documentación que quedaban dentro de los vehículos. Con esa información, la organización podía identificar domicilios, copiar llaves y posteriormente planificar robos.

La pesquisa permitió detener a varios integrantes de la organización, entre ellos Rettori y Libertini. El caso había sido difundido en julio de 2025 y, según las investigaciones publicadas entonces, la banda había cometido robos en viviendas de San Isidro y Tigre y contaba además con integrantes que continuaban operando desde unidades penitenciarias.

La nueva investigación

Después de aquellas detenciones, los investigadores volvieron sobre los teléfonos celulares secuestrados a los acusados. Según consta en la nueva investigación, las pericias permitieron detectar comunicaciones entre Rettori y Libertini en las que habrían comenzado a planificar acciones contra la fiscal Hertrig.

De acuerdo con la pesquisa, en esos mensajes intercambiaban información sobre el automóvil de la fiscal, su domicilio, su grupo familiar y números telefónicos de ella y de su pareja. La hipótesis es que ambos detenidos, pese a encontrarse alojados en distintas cárceles, continuaban utilizando teléfonos celulares para organizar actividades delictivas.

A partir del análisis de las comunicaciones, nuevas intervenciones telefónicas y otras tareas investigativas realizadas por la Fiscalía y la DDI San Isidro, los investigadores determinaron que Rettori y Libertini serían los principales involucrados en las amenazas. Con esos elementos, el juez Ricardo Costa autorizó los allanamientos realizados este viernes en ambas unidades penitenciarias.

La causa quedó caratulada como amenazas agravadas y coacción.