Un interno del Complejo Penitenciario Federal NOA III, en General Güemes, fue condenado a seis años de prisión por comercializar droga dentro de la cárcel. Como ya tenía una condena anterior por narcotráfico, la pena fue unificada y quedó establecida en 8 años y 6 meses de prisión.

El condenado es David Gabriel Moreno, quien además fue declarado reincidente por segunda vez. La investigación se inició a partir de dos procedimientos realizados dentro del penal. El primero ocurrió el 18 de agosto de 2024, cuando personal penitenciario detectó que Moreno regresaba del sector de visitas hacia el Pabellón A con un bulto oculto a la altura de la cintura. Durante la requisa encontraron 114 gramos de marihuana y más de 30 gramos de cocaína.

El segundo episodio ocurrió el 18 de febrero de 2025. En esa oportunidad, un control mediante un sistema de escaneo corporal detectó que llevaba otro envoltorio con 82 gramos de marihuana. Los peritajes determinaron que el total de los estupefacientes secuestrados equivalía a más de 2.700 dosis.

Droga, celulares y una organización dentro del penal

Para la Fiscalía, Moreno no actuaba por cuenta propia. La investigación incorporó testimonios y datos extraídos de su teléfono celular que permitieron establecer sus vínculos con una organización dedicada al ingreso y comercialización de droga dentro del complejo penitenciario.

Esa estructura había sido desbaratada en junio de 2025, cuando unos 300 efectivos de Gendarmería realizaron un allanamiento en el penal. Ocho internos y una mujer quedaron imputados por integrar una organización que, según la acusación fiscal, operaba a gran escala dentro de la cárcel.

Durante aquel operativo se secuestraron numerosos teléfonos y la investigación incluso incorporó imágenes tomadas desde un dron en las que se observaba cómo algunos internos arrojaban droga por las ventanas de las celdas cuando comenzó el procedimiento.

Moreno quedó vinculado a esa estructura y, según la Fiscalía, continuó desarrollando actividades relacionadas con la comercialización de estupefacientes desde el lugar donde cumplía su condena.

Ya tenía otra condena por narcotráfico

La nueva condena no comenzó desde cero. Moreno había recibido el 7 de noviembre de 2023 una pena de 2 años y 6 meses de prisión por transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes. Por el nuevo delito cometido dentro de la cárcel se acordaron seis años de prisión. La Fiscalía planteó entonces una pena única de 8 años y 6 meses, que finalmente fue homologada por la Justicia.

El camino hasta esa pena tuvo, además, una discusión judicial. Inicialmente, un juez había impuesto los seis años correspondientes al nuevo delito y había considerado que la unificación con la condena anterior debía resolverse posteriormente durante la etapa de ejecución.

La Fiscalía impugnó esa decisión y sostuvo que la unificación debía formar parte del nuevo pronunciamiento. El planteo fue revisado por el juez federal Santiago French, quien finalmente homologó el acuerdo y estableció la pena única de 8 años y 6 meses.

Moreno quedó así condenado por comercializar droga desde el interior de un complejo penitenciario federal, además de cargar con la condena anterior por narcotráfico.