El Departamento Antisecuestros Sur de la Policía Federal Argentina rescató el 8 de septiembre a una familia que permanecía secuestrada desde el viernes 4 en una casilla de la localidad de Gómez, partido de Brandsen: Noelia (19), su pareja Kevin (20) y la hija de ambos, de 3 años. La causa, caratulada como secuestro coactivo, quedó en manos de la Fiscalía Federal N°6, a cargo del fiscal Guillermo Marijuán.

La investigación se inició por la denuncia de Ana María, madre de Noelia, quien alertó que no tenía noticias de su hija, su yerno y su nieta. Según pudo reconstruirse, el origen del caso estuvo en una deuda que Carlos Robles, padre de Kevin, había contraído meses atrás con un prestamista de la zona conocido como «Diego».

Robles venía cobrando en cuotas una indemnización laboral —que otros medios estimaron en unos $100 millones— cuando el prestamista, al enterarse, comenzó a exigirle pagos cada vez más altos bajo amenazas, hasta apropiarse de vehículos y una propiedad de su víctima. Al no poder seguir pagando, los captores interceptaron a su hijo, la pareja de este y a la nieta de Robles en la vía pública y los obligaron a subir a un auto.

Con intervenciones telefónicas y tareas de vigilancia, los investigadores ubicaron el cautiverio en Brandsen y concretaron el rescate. En el operativo quedó aprehendida Rosalía Anabella Martínez (41), quien cumplía el rol de cuidadora de la familia durante el encierro.

La causa avanzó en las últimas horas con su indagatoria, luego de que se confirmaran transferencias bancarias a su nombre por más de $30 millones, vinculadas a la extorsión. Su pareja, Diego Gastón Gómez (37), señalado como el cabecilla de la maniobra de usura y quien no se encontraba en la casilla al momento del rescate, permanece prófugo. La investigación continúa para dar con él y determinar el resto de la estructura de la organización.