La discusión comenzó dentro de un boliche y terminó con un joven muerto de un piedrazo en la cabeza. Pero la reconstrucción incorporada a la causa por el crimen de Tomás Ezequiel Rojas, de 22 años, describe una secuencia bastante más extensa: una primera pelea, la expulsión de los involucrados, una persecución a pie, nuevas amenazas y un ataque en las vías del ferrocarril de Ezeiza.

Según la reconstrucción realizada por la Justicia, todo comenzó alrededor de las 6.05 del domingo 27 de septiembre, dentro del boliche Egipto, ubicado en la intersección de la Ruta Provincial 205 y Sargento Cabral. Allí se produjo una discusión entre Gastón Ulises Saliega y Alan Gonzalo Montuelle con Fernando Ernesto Páez. Los involucrados fueron expulsados del local y, ya en la vía pública, cada uno se reunió con su grupo de amigos.

De un lado quedaron Saliega, Montuelle, Tobías Uriel Juárez Aglioni y Ciro Emmanuel Rivas. Del otro, Páez, Rojas, César Nicolás Cabrera y Agustín Sánchez. La Policía intervino y logró dispersar a ambos grupos.

Sin embargo, de acuerdo con la imputación fiscal, cerca de las 6.50, los cuatro integrantes del primer grupo volvieron a reunirse en inmediaciones de Harguindeguy y la Ruta 205 y esperaron el paso del otro grupo. Cuando vieron a Rojas y sus amigos caminando hacia el cruce ferroviario de la calle French, comenzaron a insultarlos y a provocarlos para que pelearan.

Según la reconstrucción judicial, entre las frases que les gritaron estuvo: “Vos fuiste el que te hacías el malo adentro del baile, vení a pelear”. Rojas y sus amigos no respondieron y continuaron caminando hacia las vías.

La persecución hasta las vías

La investigación sostiene que los cuatro acusados comenzaron a seguirlos corriendo y los alcanzaron en el cruce ferroviario de French. Allí, siempre según la acusación, Ciro Rivas y Tobías Juárez Aglioni tomaron piedras de las vías, mientras desde el grupo agresor les advertían a los jóvenes que se quedaran quietos porque, de lo contrario, los iban a matar.

En ese momento, Gastón Saliega alcanzó a Fernando Páez y comenzó a golpearlo con puños y patadas. Páez sufrió lesiones consideradas leves. Rojas, Cabrera y Sánchez intervinieron para intentar protegerlo y permitir que el grupo pudiera alejarse. Fue entonces cuando ocurrió el ataque que terminó con la vida de Rojas.

El cascote de 875 gramos

Mientras los integrantes del grupo de Rojas intentaban retirarse, Alan Gonzalo Montuelle, según la imputación, tomó un cascote de hormigón de las vías y, desde una distancia inferior a tres metros, se lo arrojó a Tomás Rojas. El proyectil pesaba aproximadamente 875 gramos y golpeó al joven en la región occipital y cervical posterior izquierda. El impacto le provocó un traumatismo craneoencefálico grave que derivó en su muerte.

Las cámaras de seguridad fueron determinantes para reconstruir la secuencia e identificar a los cuatro sospechosos. La investigación contó con registros del Centro de Monitoreo 911 de Ezeiza y otras cámaras de la zona. La Justicia sostiene que, después del ataque, los cuatro integrantes del grupo se retiraron del lugar.

Cuatro detenidos y una imputación agravada

Por el hecho fueron detenidos Montuelle, Juárez Aglioni, Saliega y Rivas, de entre 18 y 23 años. Montuelle es señalado como quien arrojó el cascote que impactó contra Rojas.

A partir de la reconstrucción de la secuencia, la imputación no quedó limitada al homicidio simple. Los acusados enfrentan cargos por lesiones leves agravadas por haber sido cometidas con el concurso premeditado de dos o más personas, en concurso real con homicidio agravado por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas.

La investigación está a cargo de la UFI N°1 Descentralizada de Ezeiza, encabezada por la fiscal Florencia Belloc, con Federico Ricart como secretario. Los cuatro detenidos quedaron a disposición de la Justicia para ser indagados en el marco de la causa.

La secuencia completa, registrada por las cámaras de seguridad, permite ahora reconstruir minuto a minuto cómo el enfrentamiento que comenzó dentro de un boliche terminó trasladándose varias cuadras hasta las vías y derivó en el ataque que le costó la vida a Rojas.