Una seguidilla de incendios de vehículos mantiene en alerta a los vecinos de San Andrés, en el partido de General San Martín. En las últimas dos semanas, al menos siete autos fueron incendiados o alcanzados por las llamas, según los relevamientos difundidos por medios locales.

Uno de los episodios más recientes ocurrió durante la madrugada del jueves 8 de octubre, en Ayacucho, entre Alem y Casares. Allí prendieron fuego un automóvil y las llamas alcanzaron la parte trasera de otro vehículo. Según los vecinos, ya es el tercer ataque registrado en esa misma cuadra.

La secuencia también incluye episodios sobre la calle Congreso, entre Alem y Casares, y otros casos en las inmediaciones de Junín y Aguer, en Chilavert, además de un incendio denunciado en San Lorenzo, casi Esmeralda, en Villa Ballester.

Los distintos reportes no coinciden exactamente en la cantidad de vehículos afectados: algunos hablan de siete y otros elevan la cifra a ocho. Sin embargo, todos describen una sucesión de hechos concentrados en pocos días y en un radio relativamente reducido.

La sospecha: dos personas en moto

Entre los vecinos circula la hipótesis de que dos personas que se desplazan en una motocicleta aprovechan la madrugada para prender fuego vehículos estacionados en la vía pública. Por ahora, esa versión no cuenta con confirmación oficial.

La reiteración de los ataques alimenta la preocupación, especialmente porque los incendios se producen cuando hay pocos movimientos en la calle y pueden terminar afectando a otros autos o incluso a viviendas cercanas.

Además de la pérdida material, los damnificados enfrentan el problema de quedarse sin un vehículo que, en algunos casos, utilizan para trabajar o trasladarse diariamente.

Los vecinos reclaman que se revisen las cámaras de seguridad de la zona, se reconstruyan los recorridos previos a cada incendio y se refuerce la prevención durante la noche.

Hasta el momento, no hay información oficial suficiente para establecer que todos los episodios estén vinculados entre sí ni para confirmar quiénes serían los responsables. La principal incógnita es si detrás de la seguidilla existe uno o más autores que repiten el mismo procedimiento.

Mientras tanto, los incendios siguen generando inquietud en el barrio y los vecinos buscan respuestas para evitar que aparezcan nuevos vehículos destruidos por el fuego.