Diez meses de seguimientos y tareas de inteligencia terminaron con el allanamiento de una vivienda en Luján de Cuyo donde la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) encontró un verdadero arsenal junto con más de seis kilos de droga.
El operativo terminó con un hombre de 36 años y su pareja detenidos, mientras que los investigadores secuestraron 3,084 kilos de cocaína y 2,720 kilos de marihuana, además de 23 armas de fuego, 1.784 municiones, dinero en pesos y dólares, teléfonos celulares y elementos utilizados para fraccionar estupefacientes.
La investigación había comenzado en Guaymallén, donde los agentes de la PSA detectaron movimientos compatibles con la venta de drogas en distintos domicilios. El principal sospechoso fue identificado y los investigadores descubrieron que tenía antecedentes vinculados con infracciones a la Ley 23.737 y tenencia de armas.
A partir de seguimientos y análisis de movimientos, los efectivos establecieron que el hombre presuntamente realizaba las maniobras junto con su pareja y determinaron que ambos residían en una vivienda ubicada en Luján de Cuyo.
La venta que terminó de cerrar la investigación
El procedimiento comenzó a tomar forma cuando los investigadores detectaron al sospechoso durante una presunta operación de venta de droga. Los agentes siguieron al supuesto comprador y, al requisarlo, encontraron cocaína. Esa evidencia permitió avanzar sobre el principal investigado, detenerlo y allanar la vivienda donde residía con su pareja.
El procedimiento se realizó durante la noche del jueves y la madrugada del viernes. En el inmueble de calle San Martín al 4200, los agentes encontraron la droga distribuida en distintos envoltorios: la cocaína estaba principalmente en panes, mientras que la marihuana se encontraba en varias bolsas. Pero el hallazgo que llamó especialmente la atención fue el armamento.
23 armas y casi 1.800 municiones
Dentro de la propiedad había 23 armas de fuego de distintos calibres, entre ellas nueve pistolas, además de revólveres y rifles. También fueron secuestradas 1.784 municiones. Según la información publicada por El Sol, entre las armas había calibres 32, 38 y 44, pistolas 9 milímetros, .22 y .45, además de dos rifles.
La cantidad y variedad del armamento abrió una segunda línea dentro de la investigación. Los investigadores buscan determinar para qué eran utilizadas esas armas y si algunas pudieron haber sido facilitadas o alquiladas a terceros para cometer otros delitos.
Por ahora, esa posibilidad forma parte de las hipótesis que deberán ser respaldadas con nuevas pruebas. Además de las armas y la droga, los agentes secuestraron balanzas de precisión, teléfonos celulares y dinero en efectivo en moneda nacional y extranjera.
El principal sospechoso fue identificado por medios mendocinos como José María Quinteros, quien ya había sido investigado anteriormente por una causa relacionada con drogas y por tenencia de armas.
La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Mendoza, Área de Litigio de Casos Sencillos, con intervención del Juzgado de Garantías a cargo de Alberto Carelli. Los dos detenidos y todos los elementos secuestrados quedaron a disposición de la Justicia.
