Cuatro caballos de polo fueron robados de un haras de Pilar y terminaron faenados para vender su carne en el barrio. La investigación permitió identificar a los sospechosos y derivó en cinco allanamientos realizados en Trujui y zonas cercanas, donde un hombre fue detenido y otras siete personas quedaron aprehendidas.

El caso comenzó el 16 de septiembre, cuando Joaquín Maiquez, propietario del haras La Fija, denunció la desaparición de los animales. Según estableció la investigación, los delincuentes habían cortado el alambrado perimetral del establecimiento ubicado en la zona de las calles Cruz del Sur y El Tobiano y se llevaron cuatro equinos.

Se trataba de dos machos, de pelaje bayo y zaino oscuro, y dos yeguas, alazán y tordillo. Ninguno de los animales tenía marca.

A partir de las tareas realizadas por la Subdelegación Departamental de Investigaciones (DDI) Pilar, los investigadores lograron establecer quiénes estaban detrás del robo y determinaron que los caballos habían sido faenados para comercializar posteriormente los cortes de carne.

Cuando los investigadores encontraron restos de los animales, convocaron al propietario del haras. Maiquez reconoció entre los elementos secuestrados partes que correspondían a uno de sus caballos, entre ellas una cabeza completa y restos de pelaje cuyas características permitieron identificar al animal.

Con esos elementos, la Justicia autorizó cinco allanamientos en el partido de Moreno. Los procedimientos fueron realizados por personal de la SDDI Pilar junto con efectivos de la Estación de Policía de Pilar, el Comando de Prevención Rural (CPR), el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y agentes de la Secretaría de Seguridad municipal.

Uno de los principales objetivos fue Lautaro Rodrigo Manzanares, de 26 años, señalado por los investigadores como autor material del robo. Durante el operativo fue detenido y se comprobó además que tenía tres órdenes de captura activas.

Una de ellas había sido emitida por un juzgado de Garantías de Moreno en una causa por robo agravado. Las otras dos estaban vinculadas a investigaciones por homicidio agravado y robo agravado con arma de fuego, y por homicidio agravado en grado de tentativa.

En los procedimientos también fueron aprehendidas otras siete personas y se secuestraron cinco armas de fuego: un revólver calibre .32 sin numeración ni marca visible, otro calibre .22 con cuatro cartuchos, una pistola calibre .22 y una pistola Bersa TPR calibre 9 milímetros con un kit Rouny, además de un rifle de balines.

Los investigadores encontraron también 15 cartuchos de escopeta calibre 12 y un teléfono celular que será sometido a peritajes.

Pero uno de los hallazgos centrales de los allanamientos fueron los restos de la faena de los caballos: cabezas, patas, pezuñas y pelajes. También fueron secuestradas herramientas utilizadas para el procesamiento de los animales, entre ellas un hacha de carnicería, cuchillas, tenazas, una masa y sogas.

Parte de esos elementos presentaba rastros hemáticos secos y restos de pelaje equino adheridos, por lo que quedaron incorporados a la causa como evidencia.

La investigación está a cargo de la UFI N°2 de Pilar y del Juzgado de Garantías N°7 de ese distrito, que deberá definir la situación procesal de los detenidos y aprehendidos. Las pesquisas continúan para determinar el alcance de la organización y establecer si existen otros hechos vinculados.