Un hombre fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo después de amenazar a su madre, desobedecer una restricción de acercamiento, romper la tobillera electrónica que debía monitorear sus movimientos y volver a presentarse en la casa de la mujer.

La causa se inició con un llamado al 911 de la propia víctima. Su hijo había ido a su domicilio pese a que tenía una prohibición de acercamiento y contacto dispuesta por la Justicia Civil de la Ciudad de Buenos Aires. La mujer había solicitado la medida debido al consumo problemático de sustancias de su hijo.

La restricción no impidió que el hombre regresara. Volvió a la vivienda, amenazó a su madre y le reclamó dinero, por lo que la mujer realizó una nueva denuncia. Ante los incumplimientos, la Fiscalía dispuso la colocación de una tobillera electrónica de geoposicionamiento.

Pero el dispositivo tampoco frenó las reiteradas desobediencias. A los pocos días, el imputado se quitó la tobillera, la rompió y la descartó. Después volvió a la casa de su madre, donde lo esperaba un oficial de la Policía de la Ciudad que cumplía una consigna fija ordenada por la Fiscalía tras detectarse la rotura del dispositivo. Allí fue detenido.

La Unidad de Flagrancia Sur solicitó la prisión preventiva, que fue concedida por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº 21, a cargo de Paula Núñez Gelvez.

Una condena que unificó penas

El acusado ya tenía una condena en suspenso dictada por un Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional por desobediencia, amenazas coactivas y lesiones leves. Por ese antecedente, la Fiscalía acordó una pena única de tres años de prisión efectiva mediante un juicio abreviado.

El acuerdo incluyó delitos de resistencia y desobediencia a la autoridad, amenazas simples, evasión en grado de tentativa, violación de domicilio y daño agravado, según las distintas conductas atribuidas en el expediente.

La fiscal Rosario Selvatici, titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nº 31, impulsó el acuerdo, que fue homologado por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº 18, a cargo de Ricardo Baldomar. La condena fue informada por el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires.