La autopsia preliminar de Nancy Estela Godoy confirmó la violencia extrema con la que fue asesinada la docente rural de 52 años, cuyo cuerpo fue encontrado el miércoles en un bañado del paraje El Maizal, en Corrientes. El examen detectó múltiples heridas cortantes y punzantes en distintas partes del cuerpo, algunas con signos de haber sido provocadas cuando todavía estaba con vida.
Los resultados fueron comunicados a los familiares durante una videoconferencia encabezada por el decano del Instituto Médico Forense del Poder Judicial, José Luis Gálvez, y en la que participaron los fiscales María Andrea González y Javier Mosquera, de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas de Esquina.
Según el informe preliminar, las lesiones alcanzaban la cara, el cuello, el abdomen y las extremidades superiores e inferiores. En los antebrazos, los especialistas observaron heridas características de defensa, compatibles con un intento de protegerse de la agresión. Los forenses describieron la muerte como «extremadamente violenta».
El cuerpo presentaba además seccionamientos en distintas regiones, entre ellas las partes blandas de la zona abdominopélvica y los glúteos. También se constató la amputación de la mano izquierda, cuyo estado se vio posteriormente agravado por la acción de animales de la zona.
Para Gálvez, la multiplicidad y la morfología de las heridas permiten inferir que en el ataque se habría utilizado más de un arma. Se trata de una conclusión preliminar que deberá integrarse con el resto de las pericias.
Qué se sabe sobre un posible abuso sexual
Uno de los puntos que todavía no pudo establecerse es si Godoy sufrió una agresión sexual. El estado de descomposición de los restos y los seccionamientos dificultan determinarlo mediante el examen macroscópico. Por eso, los especialistas buscan marcadores biológicos y material genético que permitan establecer si existió violencia sexual y, eventualmente, vincular a los responsables con el crimen.
El Instituto Médico Forense trabaja con un equipo interdisciplinario y solicitó colaboración al Instituto Médico Forense de Córdoba para realizar estudios entomológicos, que podrían aportar mayor precisión sobre el tiempo transcurrido desde la muerte. También interviene el Laboratorio de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), que colabora con los análisis genéticos pendientes.
Cinco detenidos y una investigación abierta
El cuerpo de la docente fue encontrado el miércoles 28 de octubre durante un rastrillaje en una zona de bañados y vegetación densa, en el departamento de Esquina. Estaba semisumergido y cerca de un bolso. Entre las pertenencias recuperadas también apareció su teléfono celular.
La causa tiene cinco personas detenidas y se investiga como femicidio. Entre los acusados se encuentra Ireneo Antonio Zarza, capataz de la estancia El Curupí, donde funcionaba la escuela rural en la que trabajaba Godoy. También están imputados otros sospechosos con distintas participaciones que deberán ser determinadas durante el proceso.
La Fiscalía continúa reconstruyendo qué ocurrió durante los días en que la docente estuvo desaparecida, cómo llegó el cuerpo hasta el bañado y quiénes intervinieron en el ataque.
Al informar los resultados a la familia, Gálvez también hizo una advertencia sobre las versiones que circulan por fuera de los hallazgos oficiales: aclaró que la información válida es la comunicada por el Instituto Médico Forense y que los estudios continúan para completar las conclusiones.
