Cristian “Pity” Álvarez volvería a sentarse frente al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 el próximo lunes 2 de noviembre. Según informó su defensa, el músico declarará de manera presencial en la audiencia prevista para las 11.30, en el juicio en el que está acusado por el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido en julio de 2018 en Villa Lugano.

La comparecencia deberá organizarse con intervención del Tribunal y las autorizaciones judiciales y médicas correspondientes. El traslado, de acuerdo con el comunicado difundido por sus abogados, se realizaría en ambulancia y bajo supervisión profesional.

Para esa jornada también están previstas las declaraciones del perito Ezequiel Norberto Mercurio y del padre César. La defensa, encabezada por Javier Baños y Sebastián Queijeiro, evalúa además proponer otros tres o cuatro testigos, cuya incorporación dependerá de la decisión de los jueces.

Pero la continuidad del debate está atravesada por una fuerte disputa procesal. Los abogados sostienen que el juicio comenzó y avanzó sin que estuviera definitivamente resuelta la aptitud médica y psíquica de Álvarez para comprender el proceso y ejercer su defensa. Por eso cuestionan decisiones del tribunal, denuncian presuntas vulneraciones de garantías constitucionales y reclaman que se suspenda el debate.

En ese marco, la defensa informó que presentó tres recursos de queja ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, que fueron unificados y trasladados al fiscal general para que emita su dictamen. Allí solicitó el sobreseimiento del músico o, de manera subsidiaria, la nulidad del juicio.

Los antecedentes que rechaza la defensa

La discusión sobre la capacidad de Álvarez para afrontar el proceso ya tuvo varias instancias. El 30 de septiembre, el TOC 29 ordenó una nueva evaluación interdisciplinaria después de una internación del músico y de la apertura de un expediente en la Justicia Civil. El estudio debía determinar si podía continuar sometido al proceso penal sin que se afectaran sus garantías.

El 9 de octubre, el tribunal ratificó la continuidad del debate luego de recibir el informe del Cuerpo Médico Forense, que concluyó que el cantante tenía aptitud psíquica para afrontar el juicio. Los profesionales designados por la defensa firmaron el dictamen en disidencia y sostuvieron una posición contraria.

También hubo un rechazo al pedido de apartamiento de los jueces y del fiscal Sandro Abraldes. La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional desestimó la recusación presentada por los abogados del músico, al considerar que no habían demostrado circunstancias concretas que permitieran presumir una falta de imparcialidad.

La defensa volvió a cuestionar esas decisiones y denunció irregularidades en el tratamiento de sus planteos. Esas afirmaciones forman parte de la posición de los abogados y no equivalen a una resolución judicial que haya declarado la nulidad del proceso.

Álvarez está acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Según la acusación, el 12 de julio de 2018 discutió con Cristian Díaz en el barrio Samoré, en Villa Lugano, le disparó en la cabeza y luego efectuó otros tiros. El juicio oral comenzó en agosto de este año y ya atravesó distintas interrupciones y controversias sobre la salud del músico y la validez de las actuaciones.