Un disparo en la cabeza terminó con la vida de Jonathan Ariel Díaz, de 32 años, en Gregorio de Laferrere. El crimen ocurrió el 25 de diciembre de 2025, después de una discusión por una vivienda ocupada por la víctima. Casi diez meses después, la DDI de La Matanza detuvo al hombre señalado como autor del homicidio.
El sospechoso, de 36 años, fue localizado durante la madrugada del viernes 16 de octubre en una casa de la calle Rodney al 5000, donde había regresado recientemente para pasar las noches. Los investigadores montaron un operativo encubierto y, tras constatar que estaba en el lugar, concretaron la detención.
La causa está a cargo de la UFI especializada en Homicidios Dolosos y Averiguación de Causales de Muerte del Departamento Judicial La Matanza, con intervención del Juzgado de Garantías Nº 4.
Un conflicto por una vivienda
El homicidio ocurrió en la zona de Encina y Recuero, donde Díaz ocupaba una propiedad. Según la reconstrucción incorporada a la investigación, el día del ataque varios familiares se presentaron para reclamarle que abandonara la vivienda. La discusión fue escalando hasta que apareció un hombre armado con un revólver y le disparó en la cabeza. La víctima fue trasladada al hospital Simplemente Evita, de González Catán, pero murió minutos después de ingresar.
Diez meses de investigación
Tras el crimen, detectives del Gabinete de Homicidios de la DDI de La Matanza trabajaron para identificar al sospechoso y reconstruir sus movimientos. Según el parte policial, el hombre se había fugado después del ataque y permaneció fuera del alcance de los investigadores durante meses.
Las tareas de inteligencia sobre su entorno familiar permitieron establecer que había regresado hacía unos veinte días a la casa de su madre, en la calle Rodney. De acuerdo con la información policial, había presionado a sus familiares para que le permitieran quedarse allí durante las noches.
Con esos datos, la fiscalía solicitó una orden de allanamiento que fue autorizada por la Justicia. El operativo permitió concretar la captura.
El detenido quedó a disposición de las autoridades judiciales y debía ser trasladado a sede judicial para las diligencias correspondientes. La causa está caratulada como homicidio agravado por el empleo de arma de fuego. La responsabilidad penal del acusado deberá determinarse en el proceso judicial.
